Compartí mi sueño de perros, espejos y relaciones con un hombre de unos 60 años. Él compartió conmigo un poco de su luz:
- Al mirarse uno a un espejo hay dos lados, y dos filos. Por un lado vamos a entender que las personas en nuestras relaciones van a responder de acuerdo a qué demos de nosotros. Por el otro, en un espejo material puede presentarse el problema de ver nuestra imagen. Ver la imagen que construimos de nosotros mismos, algo que nos limita y nos genera el miedo de no ser suficiente. En la posada, en cambio, tenemos un no-espejo.
Y antes de que pudiera preguntar:
- Este no-espejo nos mostrará la limitadora imagen que tenemos de nosotros siempre que se escuche ruido dentro nuestro. En cambió revelará su esencia únicamente cuando se callen esas voces internas. Esto es así porque este espejo sólo hace eco del silencio. Llegado ese momento nos hará sentir lo que más estamos necesitando saber en ese instante, esto es, lo que callamos.
Fascinado, sus palabras movilizaban todo mi interior. Pero tenía aún más luz para compartir:
- Cuando me sentí perdido, me armé de valor y me paré frente al no-espejo. Me contó esta historia:
"Esta es la historia de un hombre cruel. Un hombre golpeado por la vida. Este hombre había sido víctima del peor caso de inseguridad: la suya.
Luego dominó y castigó. Todos sus enemigos (todos) tenían una cara familiar, parecida. Eso sí, si hubiera existido un examen sobre conductas apropiadas de un padre, cumplía con todos los requisitos. Una terna al mejor jefe en papel de jefe, inescrutable. Este hombre había sido víctima del peor caso de inseguridad: la suya.
Luego culpó y racionalizó. Esas culpas se llenaron de nombres. Sufrió un robo sin ladrón. No pudo ser un ladrón porque no había tenido a nadie cerca. Este hombre había sido víctima del peor caso de inseguridad: la suya."
Luego de un largo silencio, me pregunté ¿cómo puede existir un espejo así? Tras pensar un rato sentí que se despejaba mi ver, que comprendía un poco más. Pregunté, creyéndome perspicaz:
- Es un espejo normal?
Como apiadándose de mi inocencia, en un verdadero acto de amor, me contestó:
- Ahora no.
lunes, 8 de octubre de 2007
viernes, 5 de octubre de 2007
La posada: Sueño Nº1 "Sueño de perros"

"Alli estaba en cuatro patas. Mirando desorientado hacia todas direcciones. Me encontraba en un pasillo azul oscuro que parecia no tener principio ni final. Quise gritar, pero mi voz se convirtio en un ladrido. De repente me di cuenta...Yo era un perro. Pude ver mis garras, pude ver mis patas delanteras todas peludas y mi olfato agudo, no habia dudas.
Aunque era extraño me senti lijero como si no fuera nuevo para mi moverme en cuatro patas.
Alli estaba entonces, en el cuarto eterno oscuro mirando desorientado. Pasaron años
meses o quizas minutos...hasta que una puerta se dibujo en el espacio azul. Me aproximè rapidamente y con el hocico la abri lentamente.
El cuarto en el que entrè era totalmente oscuro, o por lo menos asi estuvo los primeros minutos.
De subito se encendieron luces y me vi rodeado de miles de perros iguales que me miraban fijo
como si me estudiaran. Senti miedo..., pero no lo quise demostrar. Los mirè y ellos me estudiaron mas detenidamente. Me senti nervioso y confundido: Mis pelos se erizaron y saque mis garras..., ellos se enojaron tambien y me imitaron. No aguante mas y les ladrè, y casi al unisono me ladraron ellos. Pero eran demasiados...decidi huir...y sin volver la vista a tras corri hacia la puerta y volvi al cuarto azul.
Podia escuchar mi corazon latiendo y sentir mis pelos todavia erguidos. "Malditos perros, ¿que les he hecho para que me traten asi". Pasaron años, quises milenios hasta que recobre el aliento.
Mi cabeza se aclaro de pronto y decidi que no valia la pena sentir ese miedo asi que volvi al cuarto oscuro nuevamente.
Tras un rato en la oscuridad las luces se volvieron a prender y me encontre nuevamente rodeado de miles de perros que me observaban. Esta vez senti que debia ser diplomatico y comence a mover la cola. Parecio dar efecto...senti que les agradaba, todos me movian la cola.
Comence a ladrarles para jugar y todos me devolvieron el ladrido. Me hice el muerto y todos me siguieron. Me senti emocionado y aceptado terriblemente. Me encantaba estar jugando con ellos.
De la nada las luces se apagaron y no vi mas perros....Sali por la puerta que habia entrado y al volver la vista hacia atras vi como se dibujaba un cartel: "CUARTO DE ESPEJOS".
Me senti un estupido, pero al rato entendi que habia aprendido algo valiosisimo. El cuarto de los espejos no era muy distinto a las relaciones, al ladrar me ladraron, al mover la cola todos se animaron conmigo...que diferencia habia entre eso y las relaciones en la vida?"
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