domingo, 25 de noviembre de 2007

El resumen de Tz'u-ming

Ts'ui-yen, creyendo que había alcanzado algo en el Zen, dejó el monasterio de T'zu-ming cuando era todavía un monje joven, para viajar por toda China. Años más tarde, cuando volvió a visitar el monasterio, su viejo maestro le preguntó: "Resume la esencia del budismo". Ts'ui-yen respondió: "Si una nube no flota sobre la montaña, los rayos de la luna atravesarán las ondas del lago". T'zu-ming miró a su antiguo discípulo con ira: "Estás envejeciendo. Tu pelo se ha vuelto blanco y tienes pocos dientes. Y aún así, esta es la idea que tienes del zen todavía. ¿Cómo vas a escapar del nacimiento y de la muerte?". Las lágrimas corrían por el rostro de Ts'ui-yen mientras agachaba la cabeza. Pasados unos minutos dijo: "Por favor, resume la esencia del budismo". "Si una nube no flota sobre la montaña", contestó el maestro, "los rayos de la luna atravesarán las ondas del lago." Antes de que el maestro hubiera terminado de hablar Ts'ui-yen estaba iluminado.


La Flauta de Hierro, Nyogen Senzaki

martes, 6 de noviembre de 2007

La posada: Sueño Nº2 "Sonsha"


Alli me encontraba solo. En la oscuridad absoluta, tendido de bruces en el suelo, dolido y herido por todas partes. Fui tanteando mi cuerpo en busca de rastros de sangre pero no parecia haber hemorragias. Me levante entonces del pavimento. El cielo comenzo a estrellarse y distingui una montaña, y distingui tamien un camino, mejor dicho una carretera. Se curvaba y perdia por la ladera de la gran montaña. Comence a seguir el camino confundido y todavia con el cuerpo golpeado.
Tras minutos de caminata un cuervo negro se poso cerca mio y me observo fijo. Lo mirè..., sus ojos eran tan humanos y a la vez tan bestiales. Trate de espantarlo pero solo me observaba, desafiante.
De repente hablò:-Ese no es tu camino y lo sabes-. Retrocedi extrañado y asustado. -¿quien eres?- le dije. Sin darme cuenta volvi mi vista al camino y descubri algo que no habìa notado. El camino de repente se bifurcaba en dos, uno seguia derecho, otro se perdia por adentro de la montaña. De no haber sido por el cuervo hubiese caminado derecho sin darme cuenta del otro camino. ¿A ese camino se referia cuando me hablo?. Le quise preguntar, pero el ave ya no estaba y solo quedaba el silencio gelido del frio que se levantaba en aquella montaña solitaria.
Me quede suspendido en mis pensamientos. Escuchando mi respiracion erratica. ¿Que camino tomaria?. Comence a mirar todas las posibilidades, e incluso a buscar algun otro camino que por ahi no hubiese visto todavia, pero eran solo dos. "Odio las decisiones" pensè.
De la oscuridad del camino que se ubicaba frente a mi vi una figura femenina. Era una mujer rubia vestida de blanco. La conocia. Ya la habia visto. De repente cai en cuenta...Todo eso era un sueño!. Ese sentimiento me alegro y los miedos se disiparon. Avance hacia ella confiado, no existe temor cuando hay consciencia de que todo es un sueño.
Ella me llamo por mi nombre y me senti sereno por dentro, calmo, apaciguado, totalmente sedado y hechizado por su figura, por lo que representaba para mi. Quise hablarle pero las palabras tropezaron una tras otra. Ella sonrio y no me dijo mas nada sino que siguio caminando por el camino que cada vez se oscurecia mas y mas. "Sonsha!" la llamè desesperado. Ella se volvio a mirarme. Si, de alguna forma yo tambien sabia su nombre. "Sonsha, ¿porque escapas de mi?, quedate a mi lado!" le dije. Ella me miro fijo y su rostro se desfiguro en una mirada severa y gelida como el viento de esa montaña. Senti que la calma desaparecia, senti un dolor en el pecho muy fuerte y mi mi respiracion comenzo a agitarse.
Finalmente volvio a voltearse y siguio caminando sin decir nada. "Sonsha!" Le grite saliendo de mi mismo. Quise seguirla, pero el suelo comenzo a subir por mis pies y me unio a el. No podia caminar. Mis brazos fueron tomados por ramas de arboles a los costados de los caminos mientras el suelo seguia subiendo por mi. "SONSHA!!!!" volvi a gritarle, pero la mujer seguia llendose. "Ayuda!!!
Sentia el barro subirse hasta mi cintura y finalmente pense en que no tenia alternativas mas que esperar que el mal sueño acabase. Pero el dolor crecio y crecio y ya comenzaba a preguntarme cuanto de real habia en todo eso. Pensè en Sonsha y me avergonce de estar en esa situacion mientras ella se alejaba.
Asi de mi nacio una fuerza incontenible. De a poco hice crujir el suelo y me despegue de el una pierna a la vez. Luego segui con las ramas. La fuerza en mis brazos fue tan brutal que no solo corte las ramas que me sujetaban sino que los arboles que me sostenian cayeron resquebrajandose sus raices. Estaba desesperado...Veia a la mujer de mis sueños irse y me estaba retrasando. "SONSHA!!" volvi a gritar pero la mujer ya era un punto mas en la oscuridad.
Finalmente me libere en totalidad e inmediatamente sali corriendo tras ella.
Corri mas de mil años hasta que la oscuridad no me dejaba ver ni siquiera mis manos. Aun asi, no senti cansancio y segui y segui cada vez mas rapido.
Corriendo en la oscuridad lloraba, pero mis lagrimas no se veian. Tenia miedo de no verla mas.
Segui entonces corriendo, hasta que el suelo se acabò. Quede suspendido con mis pies intentando correr, en el aire infinito y gelido, y lentamente senti la gravedad del suelo que me atraia hacia el. Senti mi cuerpo caerse a la velocidad de un rayo mientras mi estomago se contraia por el vertigo de la enorme caida. Fueron segundos o miles de años, pero mi mente solo esperaba recibir el golpe y ya no sentir mas.
Me despertè sobresaltado y traspirado. Seguia en la cama de la posada. Al lado mio en la mesa de luz una vela consumiendose. No escuche a nadie. Me senti solo. Queria levantarme.